Un Discurso para Michael E. Arth

Michael E. Arth
Primero quiero pedirles que tengan paciencia con migo porque mas o menos hablo español pero mucho menos que mas... Es posible que voy a tener dificultades respondiendo a sus preguntas pero lo voy a intentar de lo mejor posible.

La Florida esta llegando al fin de su camino. Nuestros legisladores tienen miedo de hablar sobre las cosas que realmente determinan nuestra calidad de vida. Desafortunadamente las calles de nuestras ciudades están hechas para los coches y no para los pasajeros. Nuestras prisiones se llenan mas rápido que en cualquier otro Estado, pero nuestras calles no están mas seguros para nuestros hijos. La guerra contra las drogas se ha convertido a una guerra contra nuestros ciudadanos, formando raíces en una campaña racista que trata de controlar y arrestar nuestra población latina y afro americana. Después de cuarenta años, la Prohibición no solamente ha destruido nuestros centros urbanos ayudando a los carteles ganar millones de dolares en ves de traer nuevos ingresos para nuestras escuelas, policía, y parques, pero también a creado un gran desprecio por la ley que ha desatado nuestro fabrico social. Esto también contribuye a la irresponsabilidad de los padres que trae consecuencias terribles para la educación de los niños y el bienestar de la sociedad.

Nuestros acuíferos se están secando, aunque las inundaciones y huracanes empeoran. Nuestro sistema electoral es una de los sistemas menos democrático en todo el mundo. Los recaudadores de fondos profesionales, quienes ayudan solo los grupos que tienen mucho dinero, son los que mandan, no los votantes. Nuestra economía cuenta con corruptos quienes defraudan a nuestros hijos y nietos, consiguiendo siempre sus fines de lucro, aunque falle la economía. Los republicanos ganan, después, los demócratas, pero nada cambia. Los mismos políticos de cualquier partido utilizan el sistema electoral para prometer cambio, pero no tienen el valor de dirigir normas que realmente ayuda nuestra comunidad.

No es decir que esto no puede cambiar, gente ordinaria con energía, fuerza, y valores morales pueden afectar este sistema y traer esperanza. Entonces estoy aquí, pidiéndoles a ayudarme a mejorar a la Florida. Yo se que podemos hacerlo, porque creo en el poder de la verdad y justicia y porque yo mismo lo hice en uno de los peores barrios en el estado.

Hace ocho años, el callejón adonde yo vivo con mi familia antes estaba en medio de un barrio tan pobre que las casas estaban podridas y la gente olvidada. Cuando nosotros llegamos, se llamaba el barrio de “crack–cocaína” o el “callejón sin salida” por la presencia exagerada de violencia y drogas. La casa principal de drogas tenía hasta cien clientes llegando a todas horas cada día. Un rotulo viejo a la entrada de la calle, diciendo que no tenia salida, era como una advertencia que nadie debe de entrar porque si no, nunca sale. Yo entre con el propuesto de no solo salir, pero salir de adelante. Corrí a los vendedores de drogas, cerré la casa, recogí toda la basura, y empecé a reconstruir treinta y dos casas y negocios. Bote al rotulo de “no entrar” y ahora el símbolo de nuestro vecindario renacido es una losa cerámica que conmemora la fundación de lo que ahora llamamos el Distrito de los Jardines.

El rotulo que estaba en la entrada al “callejón sin salida” es un símbolo apropiado para nuestras normas que influyen nuestra políticas – no solo en la Florida – pero en todo el país. El barrio de “crack” y el “callejón sin salida” son microcosmos de los problemas que todavía plagan nuestros centros urbanos. Para mantener orden en cada local, debemos entender como el sistema político existe en el ruedo nacional y mundial. En ves de manejar por una carretera sin salida, llena de baches, en un carro sucio, ruidoso, que gasta demasiada gasolina, debemos de flotar sobre una carretera que llega a un futuro de promesa. Ayúdenme traer ese futuro a la Florida en el 2010.


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